viernes, 28 de septiembre de 2007

Rápido para algunos, despacio para Crixu

Un día te levantas, te estiras, bostezas, miras el reloj y te diriges a la ventana. "Llueve. Bueno, me pondré las catiuscas." Te metes en una ducha de medio metro cuadrado, intentas secarte bien y te vistes. "Un poco de gomina y un chorrito de colonia... Ya estoy lista."
Sales de casa y la gente te mira, con un gesto... ¿patidifuso? Hay quien incluso se te queda mirando y te sonríe. Cosas de esta ciudad tan encantadora, supongo.
La rutina diaria corre por tus venas a un ritmo acelerado y divertido. Cada día es igual y diferente. Difícil de explicar para una erasmus gallega.
De repente, te encuentras en el medio de un torbellino de gente que van de aquí para allá. Caminan, viven, respiran muy rápido. Tú, sin embargo, caminas lento, muy lento. Te adelantan. Se alejan. Casi ni les ves. Entonces llega el momento. Ese momento tan fastidiosamente esperado. La pregunta que se repite mil veces en tu cabeza. Que te da golpecitos y te dice
Oye, ¿se puede saber qué diantres pintas aquí? ¿Acaso no es obvio que estás fuera de lugar? Recapacitas. La gente no te desagrada. Todo lo contrario. Pero no puedes evitarlo. No eres parte del pack. De ese pack. Y recuerdas y piensas en lo que realmente quieres. No sabes por qué, pero empiezas a menguar. Las cosas se hacen muy grandes. Cada vez más y más grandes.

Te das cuenta de que eres minúscula. Acaso una pulga en un zoo.
Te quedas paralizada por un momento. Una milésima de segundo. Cuando te quieres dar cuenta - además de que todos los que caminan, viven y respiran rápido están a años luz de distancia - has escudriñado hasta el más ínfimo detalle que te rodea, has comparado, has decidido. Y a pesar de echar tantas cosas de menos, sigues teniendo un sabor de boca tan dulce, que...
Esta semana está siendo un reto que se supera poco a poco. Dando pasitos pequeños, pero muy seguros. Noto cosas buenas a raíz de los pequeños obstáculos. Mmm...
Ya lo dice la canción: Girl, you'll be a woman soon.




martes, 25 de septiembre de 2007

Deseo que dejen de caminar por el pasillo porque no me puedo concentrar


Con el despertar de D. Plácido y el final de jornada de Dña. Angustias ha transcurrido este magnífico día. Un día de no sacar nada bueno de conclusión. Un día de querer meterte en cama hasta que esté todo finiquitado y liquidado.
No había más que vernos a la señorita C. y a mí saliendo de la facultad una y otra vez. Décrivez la photo:
-Ojeras
-Hombros caídos
-A-sonrientes
-Pies arrastrando
El caso es que una buena forma de dejar a alguien más frustrado que a un pescador sin rodaballo es ir a Rennes 2 a probar alguna clase. Tontamente buscas la sala, estúpidamente te sientas, pringadamente te sientes observada, parvamente intentas entender, anormalmente notas que el francés te duerme...duerme...duerrrme...... duer.... du.... zzzzzz

Mientras me tomaba mi chocolat de después de comer (adicción), sentí una extraña melancolía acompañada por un sopor maligno que te atrofia las ideas. Entonces me hice una lista mental (como llevo haciendo todos estos días erásmicos) de las cosas que echaba de menos. Conclusiones:
-Abrazos reconfortantes
-Ir al super para comparar precios, comprobar la calidad de los productos, comprar galletitas
-Tortilla de patatas con chipirones de mamá
-Oír frases tales como: vamos al infierno, gordo, dinosaur jr. uuuhhhh!!!!!

Pero miro a mi alrededor y me doy cuenta de que hasta el día más horrible y agobiante sabe bien, dulce, agradable. Diferente. La filosofía se apodera de mí.

Acostarme y no pensar más en el hoy.

lunes, 24 de septiembre de 2007

¿Pero qu'est-ce que c'est? ¿Cuántas horas tiene un día?

Levántate. Prepara el desayuno (colacao granulado con galletas de chocolate). Dúchate. Ve a la facultad bajo una lluvia torrencial. Busca los horarios de tus clases (¿Dónde diantres estarán, matarile rile rile?). Da vueltas. Coge el metro. Recarga la tarjeta de transporte. Ve al banco (banco cerrado). Que el papeleo te maree y te haga dar vueltas la cabeza. Recibe la noticia de un suspenso por teléfono. Ve a comer. Date un respiro.
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R e s P i R o

Ve a la lavandería. Que la máquina te trague 3 euros. Mete más dinero. Lava la ropa. Ve a otra lavandería. Seca la ropa. (Ya llevamos dos horas de lavandería). Ve a tu habitación. Coge la bolsa del super. Ve al super. Haz la compra semanal en 7 minutos y medio. Saluda a los ingleses (Salut, Sophie! Salut, Adam!). Vuelve a casa. Deja la compra. Ve a la facultad. Haz un examen de nivel de francés. Sal de la facultad. Saluda a un inglés (Ça va, Adam?). Ve a la residencia. Cena. Otro respiro.

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r e S p i R o

Nos espera una soirée divertida. Erasmus, rennais, gente riquiña.
Pon el despertador y duerme.
Levántate. Dúchate. Prepara el desayuno. [eterno.retorno]

domingo, 23 de septiembre de 2007

Grrrr... Bieeeeeeeeeeeeeeeen

Además de que me han robado la cámara de fotos (incierto mundo cruel que me odias, devuélveme mi cámara), hay otra cosa que no me gusta nada y es el cambio de horarios alimenticio-sociales franco-francés:

  • Muy pronto por la mañana (por determinar): el desayuno
  • Entre midi (12.00) y las 13.00h: una rica comida a base de cualquier alimento muy cocinado por fuera y con un sublime relleno crudo.
  • Las 17.00h: es la hora de no merendar. ¿Qué es ese estúpido vicio de andar comiendo entre horas y sin venir a cuento? Si aún hace 4 horas que has comido.
  • Las 19.00h: la cena, lo que significa comer algún tipo de tontería de nada (los super héroes comen porque lo mandan las leyes de la naturaleza, no porque tengan hambre).
  • A partir de las 20.00h: salir de fiesta, a tomar algo o lo que les venga en gana.
  • Las 02.30h: ¡oh dios mío! ¿Pero qué diantres hace un super héroe a estas horas de gambitero por la calle? ¡Tira pa' la cama, pataliebre!
Y es que para estos menesteres, los españoles somos realmente endebles y nos cuesta lo suyo alcanzar el super heroicismo franco-francés.
Pero como en Rennes la gente es tan maravillosamente encantadora, todo lo explicado en el apartado anterior queda anulado y completamente eclipsado.

En breves (y cuando vayamos el cuarteto Tararí a comprarnos una cámara) os deleitaremos con nuestras chupendilerendi fotos.

Aviso: las fotos de la excursión de ayer al Mont Saint Michel han desaparecido sin razón ni explicación ni disolución. Sentimos las molestias.

jueves, 20 de septiembre de 2007

La petite princesse

La gente de la calle se junta para beber y contar batallitas de tiempos mejores. Se sientan en un banco mientras dan golpes a una pelota en pleno pelotazo. A veces quieren pelearse, pero algún espíritu pacífico no corpóreo hace que se separen y sigan tan campantes.
Si alguien decide sentarse muy cerca de ellos, ten por seguro que se acercarán para hablarle de los tiempos de maricastaña en que los bollos de chocolate eran dulces. A un ser llamado André le encanta ser escuchado, por eso intenta llamar la atención para que sigas siendo testigo de sus palabras. Es genial cuando sus ojos brillan como los de un niño esperando por un caramelo. Debe de hacer mucho tiempo que nadie se interesa por él.
Cuando nos marchamos, repite tu nombre muchas veces, como si se tuviera que asegurar de que sí ha estado hablando con alguien de carne y hueso.

Por esto, y porque ya he tomado contacto con otros erasmus no españoles, me he reído y he hablado con ellos de cosas que me gustan, me siento al 100%. Ya soy Crixu de erasmus.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

La ciudad se hizo persona

En R., las tardes son muy largas porque a los franceses se les da por comer de midi a la 1 p.m. Por esta misma razón, a los universitarios rennais les gusta sentarse/tumbarse/estomballarse en el césped del campus a hablar y tomarse una manzana.
En R., el 19 de septiembre hace frío aunque a la gente no parece importarle. Hasta el 21 no es otoño, así que, ¿por qué no ir en manga corta, pantalón corto y chanclas? ¿Qué son 16 grados de máxima 9 de mínima? Mi mentalidad y mi afonía crónica me dicen que debo ponerme el abrigo de peluche sin importarme que me miren y cuchicheen. ¿Y lo calentita que voy qué?
En R. hay señores cantantes de ópera ansiosos de que alguien les escuche así que aprovechan la mínima para darte un recital en medio de la calle. Me da pena esa gente. Nadie se los toma en serio. Todos se ríen de el. Y el parece disfrutar con su trabajo y tomárselo en serio. Bravo, cantante desconocido.
En R. te cobran un martes por la noche 3 euros por un agua del grifo (c'est obligatoire de consommer) y 10 euros por entrar en un local que parece un patio-andaluz-medieval-renniano. Los erasmus españoles tenemos que elegir: comer 4 días en el comedor de la facultad o entrar. La gula se apodera de nosotros.
En R. hay tunecinos que venden bocadillos de 37642 tipos de queso con tomate (incluso cuando los pides sin tomate). Se dedican a trabajar de noche vendiendo comida rápida y a hacer compañía conversacionil a la gente que va a comprar.
En R.la gente siempre está dispuesta a ayudarte con una sonrisa y a repetirte las formas de todas las maneras posibles para que te enteres y te sientas integrado. Entonces te das cuenta de que los tópicos deberían arder en una hoguera de magosto con unas risotadas alrededor.
En R. la diversidad te rodea. Pero en cuanto nos ven a los erasmus españoles, se nos quedan mirando y sonríen.

Pongamos que hablo de Rennes.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Burocracia, chocolat y demás francesadas

Creo que sin poder evitarlo, todos los erasmus que nos encontramos en Rennes llevábamos unos días pensando que las condiciones meteorológicas rennianas estaban siendo un poco atípicas. Pero como esas mismas significaban anticiclón por tanto sol por tanto calor, estábamos todos tan campantes y contentos (sobre todo los españoles del sur de la península ibérica).
Pero hoy es lunes 17 de septiembre. Bienvenidos a Bretaña.
Temperaturas bajas, nubes, lluvia. Ya es hora de dejar las chaquetitas de entretiempo y desempolvar las catiuscas. ¿Y qué quiere decir todo esto? Que en el corte inglés hay un 10% en corticoles y toca empezar a deb/vanarse el cerebro para saber en qué asignaturas nos tenemos que matricular.
Si algo he aprendido en estos poquitos días que llevo aquí es que a los franceses les encanta la burocracia en general: formularios para el transporte, papeleos para la residencia, trapalladas para el seguro de alojamiento (peroquémeestáscontando) y papel higiénico para respirar. Por este mismo motivo te das cuenta de lo mal que hacemos las cosas en España, porque he llegado aquí con algo que no merece ni llamarse "contrato de estudios", todo lleno de números de créditos ECTS con sumas y restoas y un sinsentido de operaciones aritméticas. Las asignaturas elegidas no existen. No tenemos horarios de las materias. No sabemos cómo cubrir papeles. Y encima Japonés es lo más duro que te puedas echar encima y los mismos profesores te recomiendan que te lo pienses 76 veces antes de meterte en ese embolao nipón. Entonces, después de dar cincuenta vueltas por las facultades de Rennes 2, de que me haya mareado hasta el conserje, que la de la ORI sea una gilipipas y de que "lluviacaelentamentesobremi" me levanto y digo A LA MIERDA.
Pero algo bueno tuvo que tener este día de canes y crustáceos. Un maravilloso comedor en el que por el módico precio de 2.80 euros te comes un "répas" de chuparse los dedos y las uñas de los pies. Magnifique! Pero claro, una buena comida sin sobremesa y sin un colacao (chocolat para los autóctonos) no es comida como dios manda. Y entonces quiero morir (por vigésimomillonesima vez desde que estoy aquí) de síndrome de Stendhal: el chocolat de 70 cts. Es como estar en el cielo del chocolate en versión cutre. Os parecerá una panochada, pero esa sensación no me la quita nadie. Estoy abrumada. Espero que el cacao soluble granulado que me compré esta tarde sea la mitad de bueno que esa maravilla.
Lo mejor de todo sin duda alguna es el concepto de reunión obligatoria que tienen aquí.
Para su elaboración necesitaremos:
100 estudiantes erasmus
20 franceses de la organizacón
4 o 5 padrinos
10 mesas de comida típica de los países europeos
1 sala muy grande
Con todos los ingredientes juntos y bien mezclados obtendremos:
un brasileño que reconoce a un español por el pelo y la cara sin necesidad de emitir sonido
Vasiliki Chandrinou
vasos de sidra francesa (puagh!)
chicos monos que visten bien
chapurrear francés
escaqueo al cabo de una hora

Y dicho esto, mi dedicatoria de hoy va para el alcalde de Rennes:
está bien que intentes ganar dinero a costa de los demás. Pero qué casualidad que sea por medio de reformas de transportes inútiles de todo y dos días antes de que lleguen los estudiantes erasmus. Hip hip HURRA.