lunes, 13 de abril de 2009

Delirios de un hombre desubicado

No puedo declararme ciudadano de mi tierra. Eso sería imposible. Digamos que soy ciudadano del mundo. Eso ya lo veo mucho más factible.
Esto es, ¿cómo te atreves siquiera a pensar que perteneces a un país, una ciudad si ni siquiera te has dignado a soñar con otro sitio, con otras gentes, con otros paisajes? No soñar es inviable, porque me temo que todos somos seres humanos y soñar es inherente a nuestra condición de mortales.
No puedes sentirte de un lugar concreto porque hay un mundo desconocido por delante que te depara muchos misterios. Quién sabe qué te encontrarás entre ellos, si definitivamente eres un ser de las antípodas o si no, si estás completamente equivocado y resulta que no perteneces a ningún sitio.
Me niego a pensar, querida Jane, que moriré sin saber a dónde pertenezco o no y las cosas que jamás tocaré, los amores que nunca disfrutaré, la comida que nunca saborearé, todo lo que no tendré, porque no puedo.
Esta rabia de no saber nunca quién soy se apodera de mí, amiga. Siento que muero de angustia y no sé si algún día podré remediarla...

Muy pronto tendrás noticias mías menos desalentadoras, Jane. Pero no te preocupes por mí, por Dios santo. Sabes que soy un hombre demasiado exagerado en cuanto a nimiedades se refiere. Con todo este sermón de domingo, sabrás que estoy contento, a mi modo.

Te mando abrazos y mucho amor desde estas tierras tan lejanas.
Hasta pronto.

miércoles, 8 de abril de 2009

miércoles, 25 de marzo de 2009

¿Empezamos a pensar en positivo?

No hay nada peor que una existencia en la Tierra sin motivos ni objetivos.
Ni tampoco hay nada peor que decepcionarse con uno mismo...
Aún estamos a tiempo de aprender y mejorar.
En mi caso, tengo la suerte de rodearme de quien más me ayuda a crecer.



Así que basta de quejas y a volar.

lunes, 2 de marzo de 2009

Stevan





Voilà Stevan. Dans cette photo-ci, il est à Paris. Son Paris. De fait, il est mi parisien mi breton (et à en juger par son accent erasmus, mi français mi espagnol/galicien).
Je dis son Paris parce que Stevan a une couleur spéciale dans ses jolis yeux verts quand il y est. Il respire plus profondemment. La raison? Paris lui a vu naître, grandir et tomber amoureux. J'avais jamais vu personne d'autant contente que lui quand il se promène dans les rues de Montmartre.

(...)
Les petites coïncidences ont crée une toile d'araignée si grande que l'on pouvait pas bouger. On a appris que le monde est trop petit et la vie fait beaucoup de tours. Ça, on peut pas le nier.
Stevan sait bien comment, quand, et où se taire. Parfois, c'est impossible à savoir le pourquoi et ça te rend fou. (Il faut avoir un peu de patience, s'il vous plaît).
Stevan c'est une personne optimiste par nature. Même si le monde est sur le coin de finir il voit toujours un rayon de lumière qui lui fait penser: "C'est pas si grave". Et du coup, il sourit et le monde continue son chemin.

(...)
En ce moment, la situation a changé. Étant ses yeux obscurs, Stevan ne peut plus se laisser aller aux sentiments. La vie est très dure et il faut être réaliste. L'histoire glisse des mains et la distance fait du mal...
Ça va être dur, mais il dispose de la force pour faire tout ce qu'il se propose.
Ça va bien se passer.
J'en suis sûre.

But if you wanna leave, take good care
Hope you make a lot of nice friends out there
But just remember there's a lot of bad and beware


Bonne chance. Etc.

martes, 17 de febrero de 2009

sábado, 31 de enero de 2009

¿Nos hemos olvidado de todo?

No quiero creer que todas estas sensaciones de reminiscencia sean un estado onírico pasajero ni tampoco que no os habéis dado cuenta de que nunca nos habíamos dejado de echar de menos. No, porque no me lo creo.
No me digáis que aquel silencio atronador de la calle os dejó indiferentes porque nunca habíamos experimentado todos juntos (más juntos que nunca) una sensación así, tan pura y tan sincera. Momento en que no hubo necesidad de palabras, pues ya estaba todo dicho. Todo era evidente. Y si pretendéis negarmelo será en vano, pues no me lo creo.




¿Acaso no recordamos que estamos formados los unos de los otros? Porque si es así, lo siento por nosotros, porque entonces nos hemos olvidado de nosotros mismos.